PARROQUIA LA INMACULADA – LA FLORESTA

ARQUIDIÓCESIS DE MEDELLÍN

HISTORIA DER LA PARROQUIA INMACULADA CONCEPCIÓN

Hacia la década del 50, la denominada en su momento pequeña Villa del Valle de Aburrá, connotaba rasgos de ciudad próspera, surtida del asentamiento de pobladores fervorosos de esa Antioquia pujante que proyectaba para Medellín una visión de capital industrial, con identidad y arraigo cultural.

En el termómetro del tiempo, el pasado objeta la especulación, el presente la realidad y el futuro proyección; mucho se ha contado acerca de nuestra historia, de héroes y hasta enemigos de esta obra… Hoy nos esmeramos por dejar a un lado los recuerdos sueltos, las ideas de muchos y las contrariedades de otros y nos dejamos llevar por los recursos para compilar la historia tal como está escrita para ser contada

Esta zona de la ciudad, contemplaba una realidad muy rural en aquel momento, todo este territorio era un compendio de viviendas y terrenos, accesos aún difíciles con calles que confluían orientadas todas bajo el Templo erguido de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, construida en el siglo XIX y eregida como Parroquia el 18 de abril de 1898; para nuestro tiempo su Párroco era el Pbro. Darío Londoño L.

Si Medellín era una ciudad en progreso constante, la Arquidiócesis era conciente de la creciente población y de la necesidad inmediata de asistir a las almas que en ella habitaban, es por eso, que la misma Iglesia aprobaba con diligencia los estudios para el asentamiento de nuevos centros de culto con proyectos de parroquia, esto lo demuestra la labor pastoral de Mons. Tulio Botero Salazar, quien en su ministerio como Arzobispo de Medellín decretó la creación de 124 parroquias. Para este momento, la Floresta emergía como un barrio que, por su ubicación, fortalecía desde ya la intención de sus moradores, deseosos de tener cerca de sus viviendas un lugar de culto y oración, por ellos mismos anhelado

A mediados del siglo XX, el Municipio de Medellín otorgaba un conjunto de viviendas en el ‘barrio obrero la Floresta’ hacia 1943 que se proyectaba por todo San Juan y que por supuesto, estaban bajo la acogida espiritual de la Parroquia de la América que en su momento pastoreaba toda esta zona hasta la rivera del Río Medellín y que se prolongaba hacia las otras direcciones en igual proporción de espacio.

Era una zona progresista, de habitantes trabajadores todos, que vieron en poco tiempo otra hondonada de viviendas que fundamentaban el ‘barrio Popular Modelo’ en aquel 1948 y que hoy como ‘Barrio La Floresta’ son el referente de ubicación de nuestra Parroquia; estos hogares son los que limitan nuestro parque y que fueron adjudicados a docentes y empleados[1].

Con una mentalidad pujante, característica primordial de estos hombres de ayer, nuestro barrio se fortalecía en caminos, iluminación, educación, comunicaciones y por supuesto fe, gracias también a una zona en progreso que con monumentales obras facilitaron la inversión social; este aporte fundante en nuestro tema, ayudó a asumir la tarea de ubicar la casa de Dios en medio de sus hogares cristianos.

La distancia que había entre la Parroquia existente y los nuevos barrios condujo a establecer un lugar, ‘la ramada’ como era llamada para acoger a un sacerdote que nos alimentara con la Palabra y la Eucaristía. El sacerdote que nos acompañaba era acogido para la celebración y venían de los Padres Pasionistas, de Calasanz, o de la Iglesia de la América.

Estos nuevos habitantes, fortalecieron aun más su empeño por construir la Casa de Dios, por eso en 1949 don Antonio Villa conformó junto con otros vecinos el Centro Cívico de la Floresta posibilitando por parte del Municipio pernear al barrio de unos espacios para la configuración del Parque, la Escuela y la Iglesia.

Este Centro Cívico estableció unos comités de apoyo, entre ellos, el comité Pro-Templo que tenía como fin encomiable la tarea de realizar las actividades pertinentes para su construcción. De ahí, que como evento lucrativo asumió la venta de licor y comestibles pues cada fin de semana traía consigo un sinnúmero de productos ricos en su elaboración que eran consumidos íntegramente permitiendo recoger los fondos para su benéfico fin.

Famoso fue para alcanzar la obra, la fijación de un ‘Kiosko’ en el Parque, allí, aunque se reunía la gente de buenas costumbres y con sus familias compartían entre copa y copa fue oportunidad de un ataque casi ‘herético’, pues consideraban sus detractores que este lugar no era digno para los fines que se buscaban. Así encontramos un comunicado de un vecino de nuestra comunidad, el señor Octavio Restrepo Yepes quien le escribe al señor Arzobispo y al Secretario de Gobierno Municipal, considerando que las actividades que se han venido desarrollando en el sector con el fin de adelantar la construcción perjudican el orden moral señalando que “el vicio no es medio legítimo para financiar templos”; además apremia como la Junta recibe el arriendo de un Kiosco ubicado en el parque para financiar la obra y resalta que, escribe, buscando el “deseo que la santidad de una causa no siga siendo pretexto para entronizar el diablo en un barrio digno de mejor suerte”.

Este kiosko desapareció por orden del Dr. Julio Hincapié Santamaría quien actuando como secretario de Gobierno Municipal y ante un desorden público que se suscitó una noche, ordenó personalmente levantar este espacio del parque.

Los diversos comités se apropiaron de sus tareas buscando donaciones de entidades generosas y otros, buscando la manera de que sus proyectos fueran acogidos y las tierras adjudicadas.

Toda clase de actividades de buenas costumbres se llevaron a cabo: rifas, bazares, reinados y colectas que incrementaron significativamente los aportes

Una de las rifas más recordadas, fue la de la imagen de la Inmaculada Concepción que nos ha acompañado desde el inicio de esta comunidad; la actividad se propuso en tres ocasiones: la primera y la segunda no obtuvo ganador y en la tercera ocasión la boleta ganadora estaba a nombre de la Parroquia. Hasta ahora, la imagen acompaña a la comunidad en las festividades litúrgicas y los rosarios que se promueven en las fiestas patronales.

Para hacer realidad lo propuesto, el Centro Cívico en las personas de Arturo Carvajal y Libardo Bedoya invitaron al Arquitecto Gustavo Moreno Llano, vecino de la Comunidad, para que a título personal asumiera la tarea de levantar los planos y diseñar el Templo que ellos anhelaban; su única retribución sería la gratitud de todos y una recompensa eterna.

Para aquel momento la Arquidiócesis había establecido una comisión de Arte Sagrado que tenía la tarea de aprobar todo lo referente a las construcciones que se llevarían a cabo en la ciudad; esta comisión compuesta por clérigos, arquitectos y críticos de arte que era dirigida por Mons. Buenaventura Jáuregui, Obispo Auxiliar de Medellín en la época.

El sueño fue abrigado bajo una estructura armoniosa, “cuyo altar tenía una visibilidad incomparable, arcos que se abrirían ante los ojos de los vecinos como maravillosas puertas de acceso al paraíso; un templo con tres naves y una sólida torre que se elevaría sobre los tejados de este barrio”. Fue difícil acoger la propuesta del Dr. Moreno Llano pues en su primera sustentación fue señalada como ‘gótica’ y como no se ajustaba al criterio de la Comisión fue rechazada; este tropiezo frustró en un primer momento al Arquitecto a tal punto, que pretendió desistir de su intención y devolver al comité lo que hasta el momento tenía diseñado.

Esta situación no podía desanimar las intenciones de los moradores, quienes una vez más persuadieron a Don Gustavo para que acogiera las correcciones de la Comisión Eclesiástica y diseñara con las modificaciones el nuevo plano.

Ajustado a lo conveniente por parte de la Arquidiócesis y contrario a su voluntad, el Arquitecto presentó un nuevo diseño que comprometía los cambios sugeridos, pues según Él mismo señala: “me pedían cambiar completamente la expresión, el carácter del Templo, convertir los arcos en marcos arquitectónicos y modificar el ábside”. Con estos cambios fueron aprobados los planos y se dio comienzo a esta asidua tarea.

Para la construcción de la parroquia, los terrenos eran muy pronunciados en su altura, lo que procuró que fueran nivelados para su fin y que el Arquitecto considerara una estructura según las características del lugar.

El 18 de agosto de 1952 El Padre Gabriel Lalande M. le solicita al Señor arzobispo García Benítez que le permitiera orientar los destinos de la naciente comunidad.

El 26 de noviembre de 1952 el gobierno Eclesiástico de Medellín a través de la Cancillería, concede la licencia para dar inicio a la construcción del Templo.

“En la Arquidiócesis de Medellín, Parroquia de la América, Barrio de la Floresta, el día veintinueve de junio de mil novecientos cincuenta y tres, día de San Pedro y San Pablo, a las diez de la mañana, se llevó a efecto la ceremonia de Bendición de la primera piedra del Templo concedida por Letras Arquidiocesanas de 29 de mayo de 1953 que dicen textualmente: ‘Gobierno Eclesiástico. Arquidiócesis de Medellín. 29 de mayo de 1953. Señor Cura Párroco de La América: El Eximo. y Rvdmo. Señor arzobispo después de considerar maduramente las cosas y consultando el caso con su Exmo y Rvmo Obispo Auxiliar y Vicario General, ha resuelto conceder, como de hecho concede por medio de las presentes letras, la licencia canónica requerida para la construcción del Templo de La Floresta, como filial de la América. Es entendido que tanto la construcción del Templo, como la Junta Directiva y toda función religiosa que se haga en el sitio de la construcción, quedan bajo la inmediata dirección, vigilancia y responsabilidad del Sr. Cura de la América. –Dios guarde a Ud.- (Fdo). Francisco A. Duque. Pbro. Oficial de la Arquidiócesis’.

Firman esta Acta memorable los representantes de la Curia Arquidiocesana, el Sr. Cura Párroco de la América. los H. miembros de la junta Pro-Templo de LA INMACULADA CONCEPCIÓN, los padrinos de la ceremonia y todos los vecinos del barrio que asisten y han colaborado a la realización de esta obra piadosa”.

Rúbricas:

P. Darío Londoño L.

Cura de la América y delegado

Para la colocación de la primera piedra.

Mario Díez

J. de los Ríos M. Stella de Moreno Damián Ramírez Gómez

Fabiola de los Ríos

El Santo Padre Pío XII convoca el Año Mariano de 1954 para celebrar el centenario del Dogma promulgado por su predecesor Pío IX y bajo este presupuesto, se hace un enérgico llamado para que la comunidad se una a darle vida al Templo que llevaría la advocación de la Madre de Dios bajo la Inmaculada Concepción.

Los mismos medios de comunicación reseñaron la obra iniciada, señalando que era “una arquitectura moderna original en la que la fachada es el producto espontáneo del desarrollo de la planta. Pero a pesar de sus líneas modernas no se perdió el sentido ‘cristicéntrico’ de la arquitectura clásica religiosa” [2]

Cuando el Municipio accedió a donar los terrenos adjudicando donde hoy se encuentra la I. E. Santa Rosa de Lima para la construcción del Templo, pero por las deliberaciones de la comunidad llevaron por su deseo a que la Iglesia fuera construida en el espacio que hoy ocupa y que limita con el Parque que nos acompaña.

Todos los vecinos acudieron a la consecución de material traído de las quebradas cercanas. La construcción de la Parroquia tuvo su empuje los días sábados; ese día se congregaba toda la comunidad desde temprana hora y en torno a múltiples actividades contando con la colaboración incluso de los reclusos de la penitenciaria que en aquel momento estaba ubicada en la Ladera y alrededor del fogón de sus matronas, trabajaban arduamente mientras ellas hacían sus deliciosos sancochos para compensar la ardua jornada alcanzada.

En nuestra historia siempre se ha reseñado como acción prodigiosa que en una de esas jornadas que buscaba traer material de playa para la obra, entre los escombros cerca al Aeropuerto Olaya Herrera se encontrara la imagen de la Inmaculada Concepción; este hallazgo fue tomado como un signo que motivó aún más a la comunidad que con un despliegue la recibió y que hoy por hoy nos acompaña en nuestra parroquia donde está ubicada en el frontis del Templo parroquial.

De igual manera, la parroquia adquirió el 19 de marzo de 1964 el Reloj de la Torre por un valor de 17. 500.oo y que fue elaborado por el Taller de Mecánica Industrial San Rafael propiedad del señor Juan de Jesús Arias J.

Este reloj con un plano de 4 caras redondas y de 1.20mts de diámetro fue adquirido gracias a los aportes del Padre Tobón Arango y los señores Pedro Pablo Aguirre y José Miguel Botero, éste último administrador de ‘Asignación Cardona’.

El 20 de enero 1954 el Comité Pro-Templo le envía una misiva al señor Arzobispo Joaquín García Benítez para que proporcione un sacerdote “que oficie el Santo Sacrificio de la Misa por lo menos cada ocho días y para que colabore con la junta en los menesteres relacionados a la construcción”.

Esta comunicación enviada por Juan C. Ochoa Ospina quien actuaba como Mayordomo, provocó que hubiera una respuesta desesperanzadora por la Arquidiócesis que con el comunicado expedido el 27 de enero de 1954 canceló la licencia para la construcción del Templo señalando como causales:

  1. No poseer la Arquidiócesis la Escritura del terreno.

  2. La cercanía entre la parroquia de La América y el proyecto de La Inmaculada.

  3. La carencia de sacerdotes.

  4. El deber de beneficiar toda una comunidad, no algunos feligreses.

El 01 de febrero de 1954 El Centro Cívico La Floresta remite a Mons. García Benítez una carta donde se excusan de la solicitud presentada por la Junta Pro Templo y respaldada por ellos y pone a consideración del Señor Arzobispo el no contemplar las cartas que le fueron remitidas con ese fin.

Ésta disculpa haya respuesta de manera inmediata por medio de las autoridades eclesiásticas que en carta del 3 de febrero faculta la continuidad de los trabajos de construcción, “pero con la expresa condición de que se considere iglesia filial de la parroquia de La América, de que no se abriguen esperanzas de que tal Templo pueda erigirse en parroquial y de que no se exija sacerdote desde ahora…además del sometimiento en todo a las indicaciones del señor Cura Párroco de La América.

Con base en la información dada por el Padre Darío Londoño, la Arquidiócesis el 9 de febrero de 1954 desaprueba por medio de una comunicación el haberse celebrado la eucaristía sin permiso del párroco contrariando las normativas dadas por la Curia; sobre éste mismo tema la Iglesia señala el 27 de abril en una carta enviada a la Junta Pro Templo y al Párroco de la América, que solo a éste último “le corresponde exclusivamente disponer cómo deben prestarse los servicios espirituales, en qué días y por cuáles sacerdotes”, advirtiendo igualmente que de no estar conformes con esa disposición se cancelaría definitivamente las licencias a este Templo.

EL NAZARENO FUE DONADO POR FRANCISCO ARISTIZBAL OROZO

Gobierno Eclesiástico

Arquidiócesis de Medellín

NOS JOAQUIN GARCIA

POR GARCIA DE DIOS Y VOLUNTAD DE LA SANTA SEDE APOSTOLICA

ARZOBISPO DE MEDELLIN

CONSIDERANDO:

Que los vecinos del Barrio denominado “LA FLORESTA”, situado en jurisdicción de la Parroquia de La América, han elevado a Nos una respetuosa y razonada solicitud en el sentido de que permitamos la construcción de un Templo en el sector aludido.

Que consideramos convenientes para la gloria de Dios y bien de las almas acceder a lo pedido, en vista del crecimiento de la población en el punto mencionado.

Que el Municipio de Medellín ha ofrecido el terreno necesario para dicha construcción, terreno que está ubicado en la carrera 87 entre las calles 45 y 46.

Que, de acuerdo con el canon 1162 del derecho Canónico, hemos oído el parecer favorable de los señores Curas de la América y de Nuestra Señora del Carmen, que son los vecinos al sitio en que se ha de construir el templo.

DECRETAMOS

1º.- Constrúyase un templo con carácter de oratorio público en el lugar mencionado.

2º.- Dedíquese un templo en mención a la gloriosísima Virgen María para honrar el privilegio de su Inmaculada Concepción.

3º.- Dicho templo tendrá el carácter de iglesia filial de la Parroquia de La América.

4º.- El presente Decreto sólo surtirá efecto el día que se haya hecho y firmado la escritura correspondiente por parte del Municipio de Medellín a la Parroquia de La América, en la persona del señor Mayordomo de Fábrica de la misma.

Comuníquese y publíquese.

Dado y firmado por Nos, en Medellín, a once de junio de 1952.

+ JOAQUÍN GARCÍA BENITEZ

Arzobispo de Medellín

P. Félix Mejía

Canciller

Si en una de las comunicaciones del Gobierno de la Arquidiócesis se manifiesta el temor de que “el terreno en que se proyecta construir el templo apenas ha sido destinado por el Municipio para tal fin, pero que la Arquidiócesis no adquiere del Municipio la Escritura correspondiente de donación”, el señor Presidente de la República, Dr. Gr. Gustavo Rojas Pinilla por Decreto No 0517 del 19 de Febrero de 1954 considerando el deseo de apoyar la misión de la Iglesia y la Celebración del Año Mariano autoriza al Alcalde de Medellín en su artículo segundo para ceder los terrenos que comprenden la construcción del Templo; dicha cesión se lleva a cabo por parte del sr. Alcalde de la Ciudad Dr. Darío Londoño Villa y del Personero Dr. Jesús María Restrepo Barrientos a la Arquidiócesis de Medellín, representada por su Arzobispo a través de Escritura Pública 1081 del 4 de octubre de 1954 de la Notaría Sexta de la Ciudad.

Con los terrenos ya definidos en Propiedad, el Señor Arzobispo erige canónicamente la Parroquia por medio de Decreto No 74 del 15 de febrero de 1959 y que reza:

GOBIERNO ECLESIÁSTICO

Arquidiócesis de Medellín

NOS TULIO BOTERO SALAZAR

POR GARCIA DE DIOS Y VOLUNTAD DE LA SANTA SEDE APOSTOLICA

ARZOBISPO DE MEDELLIN

CONSIDERANDO

a). Que el aumento de población en el sector de “La Floresta”, jurisdicción de la Parroquia de La América, exige la desmembración de su territorio y la creación de una nueva feligresía, para la mejor administración de los santos Sacramentos.

b). Que lo anterior es causal suficiente, según el derecho canónico en sus cánones, 1427, 2 y 476, 1, para exigir nuevas Parroquias.

c). Que hemos oído el parecer favorable de nuestro Venerable Capítulo Metropolitano y de los Párrocos respectivos a quienes afecta la nueva creación.

DECRETAMOS

Artículo 1º.- En virtud de la autoridad ordinaria que compete al Arzobispo de Medellín, créase la Parroquia de “La Inmaculada Concepción” en el barrio “La Floresta” de La América.

Artículo 2º.- La nueva Parroquia tendrá como territorio propio el comprendido dentro de los límites siguientes: ‘Tomando como punto de partida el puente sobre “la Hueso” en la calle 45C, ésta a todo lo largo hasta encontrar la 80, frente a un costado del “Zacatín” (aquí se termina la 45C), siguiendo la 80 hasta encontrar el puente sobre “La Hueso”, éste abajo hasta la 78, por éste hasta la 50, o Avenida Colombia, frente a la Cuarta Brigada. Por esta 50 arriba hasta la 81B que es la que pasa frente al Colegio Calasanz (que dando éste de la Parroquia de Santa Rosa) y que termina en el tope con la quebrada “La Hueso” y ésta arriba hasta el punto de partida’.

Artículo 3º.- Queda segregado de esta manera el territorio que fijan los límites anteriores, de las respectivas jurisdicciones.

Artículo 4º.- Nómbrase como Vicario Ecónomo con todas las facultades del Derecho, al Sr. Pbro. D. Roberto María Tobón.

Artículo 5º.- Publíquese en el órgano oficial de nuestra Arquidiócesis y léase a los fieles de la nueva feligresía.

Dado y firmado por Nos, sellado con nuestro sello y refrendado por nuestro secretario, a los quince días del mes de febrero de 1959, segundo de nuestro Gobierno.

+ TULIO BOTERO SALAZAR

Arzobispo de Medellín

El señor Arzobispo tuvo a bien encomendar esta Parroquia al Rvdo. Padre Roberto María Tobón Arango quien desde el 29 de agosto de 1959 hasta el 4 de junio de 1980 acompañó espiritualmente y dio unidad a la Inmaculada; por espacio de 21 años éste Bellanita, formado y ordenado en el Seminario Conciliar de Medellín y empírico músico, nutrió de amor a esta comunidad y fortaleció bloque por bloque su fundamentado arraigo religioso.

La comunidad lo acogió con benevolencia, manifestándole su cercanía y el acompañamiento en lo que el Pastor hiciera por la comunidad; después de hablarles a todos, el Padre Tobón sólo les dijo: “que estas manifestaciones no sean de un Domingo de Ramos, para transformarlo luego en Viernes de Pasión”. El Padre Roberto Tobón acompañó nuestra comunidad durante más de dos fervientes décadas.

El Centro Cívico conformado para adelantar el progreso del barrio por Don Antonio Villa y que fue acompañado por innumerables personas como los señores Juan C. Ochoa, Luis Norberto Escobar, Matías Mejía, Luis Naranjo, José Agudelo, Tulio Jaramillo, Luis Eduardo Berrío, Arturo Echeverri, Jesús Salazar, Federico Rippe, Horacio Gil, Gabriel Restrepo Moreno, Alberto González entre otros y muchas mujeres que desde sus hogares aportaron igualmente para todo este derroche de caridad y fervorosidad. Fue finalmente disuelto al considerar que sus metas ya estaban realizadas

En el archivo parroquial encontramos este documento remitido de la Santa Sede:

GOBIERNO ECLESIÁSTICO

Arquidiócesis de Medellín

Medellín, 12 de junio de 1959

Estimado Padre:

Me permito transcribirle el rescripto[3] recibido de la Sagrada Congregación de Ritos a favor de su Parroquia:

“Prot. num. M. 61/959. Quum hodiernus Parochus ecclesiae appellatae ‘La Inmaculada’, archidioceseos Medellen in Columbia a Sanctissimo. Domino Nostro Joanne Papa XXIII privilegium humillime petierit, quo in preadicta ecclesia sacra paramenta caerulei coloris adhiberi possint, quoties celebratur Missa Inmaculatea Deiparae Conceptionis; Sacra Tiuum Congregatio, utendo facultatibus sibi specialiter a Sanctissimo eodem Domino nostro tributis, benigne annuit juxta preces ad proximum decennium: hac vero sub conditione, ut exhibeatur praesens Indultum ante suma executionem in Cancellaria Curiae Ecclesiasticae Medellensi. Contrariis non obstantibus quibuscunque. Die 30 majii A. d. 1959. Henricus Dante”.

Afectísimo Prelado,

+ TULIO BOTERO SALAZAR

Arzobispo de Medellín

_________________________.

Al Señor Pbro.

D. Roberto Tobón

Vicario Ecónomo de LA INMACULADA (La América),

Por Decreto Arzobispal del 7 de febrero de 1969, el Señor arzobispo reformó los límites de esta Parroquia junto con la de las parroquias San José de Calasanz, Santa Rosa de Lima debido a la erección canónica de la Parroquia Emaús,

El Decreto en su Art. 4 señalaba: “Modificase los límites de la Parroquia No 48 La Inmaculada en la forma siguiente: Limite Oriental: por la carrera 78 desde el Canal de la quebrada Ana Díaz hasta el Canal de la quebrada ‘La Hueso’. Límite Norte: Por el Canal de La Hueso desde la carrera 78 hasta la carrera 45A Límite Occidental: Por la carrera 45A desde el canal de la Hueso hasta la carrera 84. Límite Sur: Por la carrera 84 desde la carrera 45Ahasta la carrera 45AA. Por ésta hacia el sur hasta la carrera 80, por la 80 hacia el Oriente hasta la calle 45F, ésta al canal de la Quebrada Ana Díaz, baja por esta hasta la carrera 78, punto de partida”[4]

Años más tarde. la creación de la Parroquia La Presentación de Nuestra Señora el 16 de septiembre de 1962 condujo a una nueva reforma de los límites parroquiales

PARROQUIAS QUE LIMITAN CON NUESTRA COMUNIDAD PARROQUIAL

NTRA. SRA. DEL ROSARIO. La América

18 de abril de 1898

NTRA. SRA. DEL CARMEN. San Javier.

8 de agosto 1951

EMAUS

7 de febrero de 1969

SAN JOSE DE CALASANZ

12 de septiembre de 1961

LA PRESENTACIÓN DE NUESTRA SEÑORA

16 de septiembre de 1982

ARZOBISPOS QUE HAN REGIDO LA ARQUIDIOCESIS DURANTE LA VIDA PARROQUIAL DE LA INMACULADA.

Excmo. Sr. Joaquín García Benítez

Arzobispo de Medellín entre 1942-1958

Decretó la construcción de la Parroquia.

Excmo. Sr. Tulio Botero Salazar

Arzobispo de Medellín entre 1958-1979

Erigió Canónicamente la Parroquia

Emmo. Sr. Card. Alfonso López Trujillo

Arzobispo de Medellín entre 1979-1990

Excmo. Sr. Héctor Rueda Hernández

Arzobispo de Medellín entre 1991-1997

Excmo. Sr. Alberto Giraldo Jaramillo

Arzobispo de Medellín entre 1997-2009

Excmo. Sr. Ricardo Tobón Restrepo

Arzobispo de Medellín 2009 - …

SACERDOTES QUE HAN EJERCIDO SU MINISTERIO

NOMBRE

MINISTERIO

INICIO

TÉRMINO

Pbro. Roberto María Tobón Arango

Párroco

1959

1980

Pbro. Mario Martínez Velásquez

Párroco

1980

1985

Pbro. Nelson Sierra Pérez

Párroco

1985

1986

Pbro. José Rodrigo Restrepo Rendón

Párroco

1987

1988

Pbro. Argiro de Jesús Ochoa Velásquez

Párroco

1988

1989

Pbro. Ernesto Villegas López

Párroco

1990

2007

Pbro. José Mauricio Vélez García

Párroco

2007

Enero 2013

Pbro. Jorge Alberto Yepes Garces

Párroco

2013

2017

Pbro. Jaime Alberto López

Párroco

2018

2019

Pbro. Jaime Humberto Henao Franco

Párroco

2019

Actualidad

El sentido cristiano y patriótico de nuestros vecinos convergieron en todos los habitantes de la comunidad; meses después de finalizada la construcción del Templo fue inaugurado el Monumento a la Patria, donde don Libardo Bedoya pronunció en su elocuente intervención la síntesis de nuestra unidad: “fue precisamente el espíritu de estas gentes pacíficas que recogió en una succión telúrica la fuerza para su indeclinable vocación a los valores eternos que constituyen el patrimonio espiritual del hombre. Dos monumentos se elevaron por su esfuerzo y decisión, la Iglesia y la Patria, frente a frente en una nobilísima conjugación de sentimientos que honra la parcela nativa[5]

Es una necesidad de la comunidad exaltar la labor de nuestros primeros habitantes, de su tenacidad, de su dedicación en lograr que hoy el barrio disfrute de buenos espacios para la educación, el sano esparcimiento y el encuentro con Dios. Fueron muchos los hombres y mujeres que dejaron a un lado el descanso y aportaron sus ahorros en la consecución de esta obra. Para todos, nuestra oración de gratitud, colocando en el corazón maternal de la Santísima Virgen María sus fatigas, sus vidas y sus méritos para que gocen de la paz que anhelaron y buscaron desde este Templo parroquial.

¿Sabía usted que?

¿El 8 de diciembre de 1854 el Santo Padre Pío IX proclamó el Dogma de la Inmaculada Concepción?

El Dogma se proclama Ex Cathedra, es decir, ¿desde la Cátedra de Pedro y reconoce la Infalibilidad Pontificia?

¿Con ocasión del centenario del Dogma, el Santo Padre Pío XII propuso el ‘Año Mariano’ y que éste motivó al presidente y al Municipio a donar los terrenos para nuestra Parroquia?

¿El Padre Alfonso Uribe Jaramillo, quien fuera después obispo de Sonsón-Rionegro sugirió el Nombre de la Inmaculada para esta naciente comunidad como medio para honrar a la Santísima Virgen María?

El nombre de La Inmaculada Concepción con que fue denominada la Parroquia fue abreviado por el actual, para diferenciarla de la Catedral Metropolitana que posee el mismo nombre?

¿La imagen de la Inmaculada Concepción que preside la entrada, fue hallada entre escombros cuando la comunidad recogía material para la construcción de su templo?

El reloj que está en la torre de la Parroquia fue adquirido el 19 de marzo de 1964 por la módica suma de $17. 500.oo por un grupo de benefactores.

¿La comunidad buscó intimidar a los prelados de la Arquidiócesis, considerando que si no autorizaban la construcción del templo colocarían en éste mismo lugar un burdel?


[1] Rendón P. María Cristina. La Floresta: jardín para un pastor. 1994.

[2] Recorte de prensa. del 22 de abril. no tiene el año de publicación.

[3] Este rescripto de la Santa Sede faculta al Párroco de La Inmaculada para que haga uso por 10 años, del Ornamento azul en las celebraciones Solemnes de La Virgen Inmaculada; esta dispensa preconciliar denota la rigidez que comprometía toda la liturgia.

[4] Decreto Arzobispal de 7 de febrero de 1969.

[5] Bedoya, Libardo. Intervención en la inauguración del Monumento a la Patria en el parque la Floresta el 20 de julio de 1959.PARROQUIA LA INMACULADA – LA FLORESTA

ARQUIDIÓCESIS DE MEDELLÍN

HISTORIA DER LA PARROQUIA

INMACULADA CONCEPCIÓN

Hacia la década del 50, la denominada en su momento pequeña Villa del Valle de Aburrá, connotaba rasgos de ciudad próspera, surtida del asentamiento de pobladores fervorosos de esa Antioquia pujante que proyectaba para Medellín una visión de capital industrial, con identidad y arraigo cultural.

En el termómetro del tiempo, el pasado objeta la especulación, el presente la realidad y el futuro proyección; mucho se ha contado acerca de nuestra historia, de héroes y hasta enemigos de esta obra… Hoy nos esmeramos por dejar a un lado los recuerdos sueltos, las ideas de muchos y las contrariedades de otros y nos dejamos llevar por los recursos para compilar la historia tal como está escrita para ser contada

Esta zona de la ciudad, contemplaba una realidad muy rural en aquel momento, todo este territorio era un compendio de viviendas y terrenos, accesos aún difíciles con calles que confluían orientadas todas bajo el Templo erguido de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, construida en el siglo XIX y eregida como Parroquia el 18 de abril de 1898; para nuestro tiempo su Párroco era el Pbro. Darío Londoño L.

Si Medellín era una ciudad en progreso constante, la Arquidiócesis era conciente de la creciente población y de la necesidad inmediata de asistir a las almas que en ella habitaban, es por eso, que la misma Iglesia aprobaba con diligencia los estudios para el asentamiento de nuevos centros de culto con proyectos de parroquia, esto lo demuestra la labor pastoral de Mons. Tulio Botero Salazar, quien en su ministerio como Arzobispo de Medellín decretó la creación de 124 parroquias. Para este momento, la Floresta emergía como un barrio que, por su ubicación, fortalecía desde ya la intención de sus moradores, deseosos de tener cerca de sus viviendas un lugar de culto y oración, por ellos mismos anhelado

A mediados del siglo XX, el Municipio de Medellín otorgaba un conjunto de viviendas en el ‘barrio obrero la Floresta’ hacia 1943 que se proyectaba por todo San Juan y que por supuesto, estaban bajo la acogida espiritual de la Parroquia de la América que en su momento pastoreaba toda esta zona hasta la rivera del Río Medellín y que se prolongaba hacia las otras direcciones en igual proporción de espacio.

Era una zona progresista, de habitantes trabajadores todos, que vieron en poco tiempo otra hondonada de viviendas que fundamentaban el ‘barrio Popular Modelo’ en aquel 1948 y que hoy como ‘Barrio La Floresta’ son el referente de ubicación de nuestra Parroquia; estos hogares son los que limitan nuestro parque y que fueron adjudicados a docentes y empleados[1].

Con una mentalidad pujante, característica primordial de estos hombres de ayer, nuestro barrio se fortalecía en caminos, iluminación, educación, comunicaciones y por supuesto fe, gracias también a una zona en progreso que con monumentales obras facilitaron la inversión social; este aporte fundante en nuestro tema, ayudó a asumir la tarea de ubicar la casa de Dios en medio de sus hogares cristianos.

La distancia que había entre la Parroquia existente y los nuevos barrios condujo a establecer un lugar, ‘la ramada’ como era llamada para acoger a un sacerdote que nos alimentara con la Palabra y la Eucaristía. El sacerdote que nos acompañaba era acogido para la celebración y venían de los Padres Pasionistas, de Calasanz, o de la Iglesia de la América.

Estos nuevos habitantes, fortalecieron aun más su empeño por construir la Casa de Dios, por eso en 1949 don Antonio Villa conformó junto con otros vecinos el Centro Cívico de la Floresta posibilitando por parte del Municipio pernear al barrio de unos espacios para la configuración del Parque, la Escuela y la Iglesia.

Este Centro Cívico estableció unos comités de apoyo, entre ellos, el comité Pro-Templo que tenía como fin encomiable la tarea de realizar las actividades pertinentes para su construcción. De ahí, que como evento lucrativo asumió la venta de licor y comestibles pues cada fin de semana traía consigo un sinnúmero de productos ricos en su elaboración que eran consumidos íntegramente permitiendo recoger los fondos para su benéfico fin.

Famoso fue para alcanzar la obra, la fijación de un ‘Kiosko’ en el Parque, allí, aunque se reunía la gente de buenas costumbres y con sus familias compartían entre copa y copa fue oportunidad de un ataque casi ‘herético’, pues consideraban sus detractores que este lugar no era digno para los fines que se buscaban. Así encontramos un comunicado de un vecino de nuestra comunidad, el señor Octavio Restrepo Yepes quien le escribe al señor Arzobispo y al Secretario de Gobierno Municipal, considerando que las actividades que se han venido desarrollando en el sector con el fin de adelantar la construcción perjudican el orden moral señalando que “el vicio no es medio legítimo para financiar templos”; además apremia como la Junta recibe el arriendo de un Kiosco ubicado en el parque para financiar la obra y resalta que, escribe, buscando el “deseo que la santidad de una causa no siga siendo pretexto para entronizar el diablo en un barrio digno de mejor suerte”.

Este kiosko desapareció por orden del Dr. Julio Hincapié Santamaría quien actuando como secretario de Gobierno Municipal y ante un desorden público que se suscitó una noche, ordenó personalmente levantar este espacio del parque.

Los diversos comités se apropiaron de sus tareas buscando donaciones de entidades generosas y otros, buscando la manera de que sus proyectos fueran acogidos y las tierras adjudicadas.

Toda clase de actividades de buenas costumbres se llevaron a cabo: rifas, bazares, reinados y colectas que incrementaron significativamente los aportes

Una de las rifas más recordadas, fue la de la imagen de la Inmaculada Concepción que nos ha acompañado desde el inicio de esta comunidad; la actividad se propuso en tres ocasiones: la primera y la segunda no obtuvo ganador y en la tercera ocasión la boleta ganadora estaba a nombre de la Parroquia. Hasta ahora, la imagen acompaña a la comunidad en las festividades litúrgicas y los rosarios que se promueven en las fiestas patronales.

Para hacer realidad lo propuesto, el Centro Cívico en las personas de Arturo Carvajal y Libardo Bedoya invitaron al Arquitecto Gustavo Moreno Llano, vecino de la Comunidad, para que a título personal asumiera la tarea de levantar los planos y diseñar el Templo que ellos anhelaban; su única retribución sería la gratitud de todos y una recompensa eterna.

Para aquel momento la Arquidiócesis había establecido una comisión de Arte Sagrado que tenía la tarea de aprobar todo lo referente a las construcciones que se llevarían a cabo en la ciudad; esta comisión compuesta por clérigos, arquitectos y críticos de arte que era dirigida por Mons. Buenaventura Jáuregui, Obispo Auxiliar de Medellín en la época.

El sueño fue abrigado bajo una estructura armoniosa, “cuyo altar tenía una visibilidad incomparable, arcos que se abrirían ante los ojos de los vecinos como maravillosas puertas de acceso al paraíso; un templo con tres naves y una sólida torre que se elevaría sobre los tejados de este barrio”. Fue difícil acoger la propuesta del Dr. Moreno Llano pues en su primera sustentación fue señalada como ‘gótica’ y como no se ajustaba al criterio de la Comisión fue rechazada; este tropiezo frustró en un primer momento al Arquitecto a tal punto, que pretendió desistir de su intención y devolver al comité lo que hasta el momento tenía diseñado.

Esta situación no podía desanimar las intenciones de los moradores, quienes una vez más persuadieron a Don Gustavo para que acogiera las correcciones de la Comisión Eclesiástica y diseñara con las modificaciones el nuevo plano.

Ajustado a lo conveniente por parte de la Arquidiócesis y contrario a su voluntad, el Arquitecto presentó un nuevo diseño que comprometía los cambios sugeridos, pues según Él mismo señala: “me pedían cambiar completamente la expresión, el carácter del Templo, convertir los arcos en marcos arquitectónicos y modificar el ábside”. Con estos cambios fueron aprobados los planos y se dio comienzo a esta asidua tarea.

Para la construcción de la parroquia, los terrenos eran muy pronunciados en su altura, lo que procuró que fueran nivelados para su fin y que el Arquitecto considerara una estructura según las características del lugar.

El 18 de agosto de 1952 El Padre Gabriel Lalande M. le solicita al Señor arzobispo García Benítez que le permitiera orientar los destinos de la naciente comunidad.

El 26 de noviembre de 1952 el gobierno Eclesiástico de Medellín a través de la Cancillería, concede la licencia para dar inicio a la construcción del Templo.

“En la Arquidiócesis de Medellín, Parroquia de la América, Barrio de la Floresta, el día veintinueve de junio de mil novecientos cincuenta y tres, día de San Pedro y San Pablo, a las diez de la mañana, se llevó a efecto la ceremonia de Bendición de la primera piedra del Templo concedida por Letras Arquidiocesanas de 29 de mayo de 1953 que dicen textualmente: ‘Gobierno Eclesiástico. Arquidiócesis de Medellín. 29 de mayo de 1953. Señor Cura Párroco de La América: El Eximo. y Rvdmo. Señor arzobispo después de considerar maduramente las cosas y consultando el caso con su Exmo y Rvmo Obispo Auxiliar y Vicario General, ha resuelto conceder, como de hecho concede por medio de las presentes letras, la licencia canónica requerida para la construcción del Templo de La Floresta, como filial de la América. Es entendido que tanto la construcción del Templo, como la Junta Directiva y toda función religiosa que se haga en el sitio de la construcción, quedan bajo la inmediata dirección, vigilancia y responsabilidad del Sr. Cura de la América. –Dios guarde a Ud.- (Fdo). Francisco A. Duque. Pbro. Oficial de la Arquidiócesis’.

Firman esta Acta memorable los representantes de la Curia Arquidiocesana, el Sr. Cura Párroco de la América. los H. miembros de la junta Pro-Templo de LA INMACULADA CONCEPCIÓN, los padrinos de la ceremonia y todos los vecinos del barrio que asisten y han colaborado a la realización de esta obra piadosa”.

Rúbricas:

P. Darío Londoño L.

Cura de la América y delegado

Para la colocación de la primera piedra.

Mario Díez

J. de los Ríos M. Stella de Moreno Damián Ramírez Gómez

Fabiola de los Ríos

El Santo Padre Pío XII convoca el Año Mariano de 1954 para celebrar el centenario del Dogma promulgado por su predecesor Pío IX y bajo este presupuesto, se hace un enérgico llamado para que la comunidad se una a darle vida al Templo que llevaría la advocación de la Madre de Dios bajo la Inmaculada Concepción.

Los mismos medios de comunicación reseñaron la obra iniciada, señalando que era “una arquitectura moderna original en la que la fachada es el producto espontáneo del desarrollo de la planta. Pero a pesar de sus líneas modernas no se perdió el sentido ‘cristicéntrico’ de la arquitectura clásica religiosa” [2]

Cuando el Municipio accedió a donar los terrenos adjudicando donde hoy se encuentra la I. E. Santa Rosa de Lima para la construcción del Templo, pero por las deliberaciones de la comunidad llevaron por su deseo a que la Iglesia fuera construida en el espacio que hoy ocupa y que limita con el Parque que nos acompaña.

Todos los vecinos acudieron a la consecución de material traído de las quebradas cercanas. La construcción de la Parroquia tuvo su empuje los días sábados; ese día se congregaba toda la comunidad desde temprana hora y en torno a múltiples actividades contando con la colaboración incluso de los reclusos de la penitenciaria que en aquel momento estaba ubicada en la Ladera y alrededor del fogón de sus matronas, trabajaban arduamente mientras ellas hacían sus deliciosos sancochos para compensar la ardua jornada alcanzada.

En nuestra historia siempre se ha reseñado como acción prodigiosa que en una de esas jornadas que buscaba traer material de playa para la obra, entre los escombros cerca al Aeropuerto Olaya Herrera se encontrara la imagen de la Inmaculada Concepción; este hallazgo fue tomado como un signo que motivó aún más a la comunidad que con un despliegue la recibió y que hoy por hoy nos acompaña en nuestra parroquia donde está ubicada en el frontis del Templo parroquial.

De igual manera, la parroquia adquirió el 19 de marzo de 1964 el Reloj de la Torre por un valor de 17. 500.oo y que fue elaborado por el Taller de Mecánica Industrial San Rafael propiedad del señor Juan de Jesús Arias J.

Este reloj con un plano de 4 caras redondas y de 1.20mts de diámetro fue adquirido gracias a los aportes del Padre Tobón Arango y los señores Pedro Pablo Aguirre y José Miguel Botero, éste último administrador de ‘Asignación Cardona’.

El 20 de enero 1954 el Comité Pro-Templo le envía una misiva al señor Arzobispo Joaquín García Benítez para que proporcione un sacerdote “que oficie el Santo Sacrificio de la Misa por lo menos cada ocho días y para que colabore con la junta en los menesteres relacionados a la construcción”.

Esta comunicación enviada por Juan C. Ochoa Ospina quien actuaba como Mayordomo, provocó que hubiera una respuesta desesperanzadora por la Arquidiócesis que con el comunicado expedido el 27 de enero de 1954 canceló la licencia para la construcción del Templo señalando como causales:

  1. No poseer la Arquidiócesis la Escritura del terreno.

  2. La cercanía entre la parroquia de La América y el proyecto de La Inmaculada.

  3. La carencia de sacerdotes.

  4. El deber de beneficiar toda una comunidad, no algunos feligreses.

El 01 de febrero de 1954 El Centro Cívico La Floresta remite a Mons. García Benítez una carta donde se excusan de la solicitud presentada por la Junta Pro Templo y respaldada por ellos y pone a consideración del Señor Arzobispo el no contemplar las cartas que le fueron remitidas con ese fin.

Ésta disculpa haya respuesta de manera inmediata por medio de las autoridades eclesiásticas que en carta del 3 de febrero faculta la continuidad de los trabajos de construcción, “pero con la expresa condición de que se considere iglesia filial de la parroquia de La América, de que no se abriguen esperanzas de que tal Templo pueda erigirse en parroquial y de que no se exija sacerdote desde ahora…además del sometimiento en todo a las indicaciones del señor Cura Párroco de La América.

Con base en la información dada por el Padre Darío Londoño, la Arquidiócesis el 9 de febrero de 1954 desaprueba por medio de una comunicación el haberse celebrado la eucaristía sin permiso del párroco contrariando las normativas dadas por la Curia; sobre éste mismo tema la Iglesia señala el 27 de abril en una carta enviada a la Junta Pro Templo y al Párroco de la América, que solo a éste último “le corresponde exclusivamente disponer cómo deben prestarse los servicios espirituales, en qué días y por cuáles sacerdotes”, advirtiendo igualmente que de no estar conformes con esa disposición se cancelaría definitivamente las licencias a este Templo.

EL NAZARENO FUE DONADO POR FRANCISCO ARISTIZBAL OROZO

Gobierno Eclesiástico

Arquidiócesis de Medellín

NOS JOAQUIN GARCIA

POR GARCIA DE DIOS Y VOLUNTAD DE LA SANTA SEDE APOSTOLICA

ARZOBISPO DE MEDELLIN

CONSIDERANDO:

Que los vecinos del Barrio denominado “LA FLORESTA”, situado en jurisdicción de la Parroquia de La América, han elevado a Nos una respetuosa y razonada solicitud en el sentido de que permitamos la construcción de un Templo en el sector aludido.

Que consideramos convenientes para la gloria de Dios y bien de las almas acceder a lo pedido, en vista del crecimiento de la población en el punto mencionado.

Que el Municipio de Medellín ha ofrecido el terreno necesario para dicha construcción, terreno que está ubicado en la carrera 87 entre las calles 45 y 46.

Que, de acuerdo con el canon 1162 del derecho Canónico, hemos oído el parecer favorable de los señores Curas de la América y de Nuestra Señora del Carmen, que son los vecinos al sitio en que se ha de construir el templo.

DECRETAMOS

1º.- Constrúyase un templo con carácter de oratorio público en el lugar mencionado.

2º.- Dedíquese un templo en mención a la gloriosísima Virgen María para honrar el privilegio de su Inmaculada Concepción.

3º.- Dicho templo tendrá el carácter de iglesia filial de la Parroquia de La América.

4º.- El presente Decreto sólo surtirá efecto el día que se haya hecho y firmado la escritura correspondiente por parte del Municipio de Medellín a la Parroquia de La América, en la persona del señor Mayordomo de Fábrica de la misma.

Comuníquese y publíquese.

Dado y firmado por Nos, en Medellín, a once de junio de 1952.

+ JOAQUÍN GARCÍA BENITEZ

Arzobispo de Medellín

P. Félix Mejía

Canciller

Si en una de las comunicaciones del Gobierno de la Arquidiócesis se manifiesta el temor de que “el terreno en que se proyecta construir el templo apenas ha sido destinado por el Municipio para tal fin, pero que la Arquidiócesis no adquiere del Municipio la Escritura correspondiente de donación”, el señor Presidente de la República, Dr. Gr. Gustavo Rojas Pinilla por Decreto No 0517 del 19 de Febrero de 1954 considerando el deseo de apoyar la misión de la Iglesia y la Celebración del Año Mariano autoriza al Alcalde de Medellín en su artículo segundo para ceder los terrenos que comprenden la construcción del Templo; dicha cesión se lleva a cabo por parte del sr. Alcalde de la Ciudad Dr. Darío Londoño Villa y del Personero Dr. Jesús María Restrepo Barrientos a la Arquidiócesis de Medellín, representada por su Arzobispo a través de Escritura Pública 1081 del 4 de octubre de 1954 de la Notaría Sexta de la Ciudad.

Con los terrenos ya definidos en Propiedad, el Señor Arzobispo erige canónicamente la Parroquia por medio de Decreto No 74 del 15 de febrero de 1959 y que reza:

GOBIERNO ECLESIÁSTICO

Arquidiócesis de Medellín

NOS TULIO BOTERO SALAZAR

POR GARCIA DE DIOS Y VOLUNTAD DE LA SANTA SEDE APOSTOLICA

ARZOBISPO DE MEDELLIN

CONSIDERANDO

a). Que el aumento de población en el sector de “La Floresta”, jurisdicción de la Parroquia de La América, exige la desmembración de su territorio y la creación de una nueva feligresía, para la mejor administración de los santos Sacramentos.

b). Que lo anterior es causal suficiente, según el derecho canónico en sus cánones, 1427, 2 y 476, 1, para exigir nuevas Parroquias.

c). Que hemos oído el parecer favorable de nuestro Venerable Capítulo Metropolitano y de los Párrocos respectivos a quienes afecta la nueva creación.

DECRETAMOS

Artículo 1º.- En virtud de la autoridad ordinaria que compete al Arzobispo de Medellín, créase la Parroquia de “La Inmaculada Concepción” en el barrio “La Floresta” de La América.

Artículo 2º.- La nueva Parroquia tendrá como territorio propio el comprendido dentro de los límites siguientes: ‘Tomando como punto de partida el puente sobre “la Hueso” en la calle 45C, ésta a todo lo largo hasta encontrar la 80, frente a un costado del “Zacatín” (aquí se termina la 45C), siguiendo la 80 hasta encontrar el puente sobre “La Hueso”, éste abajo hasta la 78, por éste hasta la 50, o Avenida Colombia, frente a la Cuarta Brigada. Por esta 50 arriba hasta la 81B que es la que pasa frente al Colegio Calasanz (que dando éste de la Parroquia de Santa Rosa) y que termina en el tope con la quebrada “La Hueso” y ésta arriba hasta el punto de partida’.

Artículo 3º.- Queda segregado de esta manera el territorio que fijan los límites anteriores, de las respectivas jurisdicciones.

Artículo 4º.- Nómbrase como Vicario Ecónomo con todas las facultades del Derecho, al Sr. Pbro. D. Roberto María Tobón.

Artículo 5º.- Publíquese en el órgano oficial de nuestra Arquidiócesis y léase a los fieles de la nueva feligresía.

Dado y firmado por Nos, sellado con nuestro sello y refrendado por nuestro secretario, a los quince días del mes de febrero de 1959, segundo de nuestro Gobierno.

+ TULIO BOTERO SALAZAR

Arzobispo de Medellín

El señor Arzobispo tuvo a bien encomendar esta Parroquia al Rvdo. Padre Roberto María Tobón Arango quien desde el 29 de agosto de 1959 hasta el 4 de junio de 1980 acompañó espiritualmente y dio unidad a la Inmaculada; por espacio de 21 años éste Bellanita, formado y ordenado en el Seminario Conciliar de Medellín y empírico músico, nutrió de amor a esta comunidad y fortaleció bloque por bloque su fundamentado arraigo religioso.

La comunidad lo acogió con benevolencia, manifestándole su cercanía y el acompañamiento en lo que el Pastor hiciera por la comunidad; después de hablarles a todos, el Padre Tobón sólo les dijo: “que estas manifestaciones no sean de un Domingo de Ramos, para transformarlo luego en Viernes de Pasión”. El Padre Roberto Tobón acompañó nuestra comunidad durante más de dos fervientes décadas.

El Centro Cívico conformado para adelantar el progreso del barrio por Don Antonio Villa y que fue acompañado por innumerables personas como los señores Juan C. Ochoa, Luis Norberto Escobar, Matías Mejía, Luis Naranjo, José Agudelo, Tulio Jaramillo, Luis Eduardo Berrío, Arturo Echeverri, Jesús Salazar, Federico Rippe, Horacio Gil, Gabriel Restrepo Moreno, Alberto González entre otros y muchas mujeres que desde sus hogares aportaron igualmente para todo este derroche de caridad y fervorosidad. Fue finalmente disuelto al considerar que sus metas ya estaban realizadas

En el archivo parroquial encontramos este documento remitido de la Santa Sede:

GOBIERNO ECLESIÁSTICO

Arquidiócesis de Medellín

Medellín, 12 de junio de 1959

Estimado Padre:

Me permito transcribirle el rescripto[3] recibido de la Sagrada Congregación de Ritos a favor de su Parroquia:

“Prot. num. M. 61/959. Quum hodiernus Parochus ecclesiae appellatae ‘La Inmaculada’, archidioceseos Medellen in Columbia a Sanctissimo. Domino Nostro Joanne Papa XXIII privilegium humillime petierit, quo in preadicta ecclesia sacra paramenta caerulei coloris adhiberi possint, quoties celebratur Missa Inmaculatea Deiparae Conceptionis; Sacra Tiuum Congregatio, utendo facultatibus sibi specialiter a Sanctissimo eodem Domino nostro tributis, benigne annuit juxta preces ad proximum decennium: hac vero sub conditione, ut exhibeatur praesens Indultum ante suma executionem in Cancellaria Curiae Ecclesiasticae Medellensi. Contrariis non obstantibus quibuscunque. Die 30 majii A. d. 1959. Henricus Dante”.

Afectísimo Prelado,

+ TULIO BOTERO SALAZAR

Arzobispo de Medellín

_________________________.

Al Señor Pbro.

D. Roberto Tobón

Vicario Ecónomo de LA INMACULADA (La América),

Por Decreto Arzobispal del 7 de febrero de 1969, el Señor arzobispo reformó los límites de esta Parroquia junto con la de las parroquias San José de Calasanz, Santa Rosa de Lima debido a la erección canónica de la Parroquia Emaús,

El Decreto en su Art. 4 señalaba: “Modificase los límites de la Parroquia No 48 La Inmaculada en la forma siguiente: Limite Oriental: por la carrera 78 desde el Canal de la quebrada Ana Díaz hasta el Canal de la quebrada ‘La Hueso’. Límite Norte: Por el Canal de La Hueso desde la carrera 78 hasta la carrera 45A Límite Occidental: Por la carrera 45A desde el canal de la Hueso hasta la carrera 84. Límite Sur: Por la carrera 84 desde la carrera 45Ahasta la carrera 45AA. Por ésta hacia el sur hasta la carrera 80, por la 80 hacia el Oriente hasta la calle 45F, ésta al canal de la Quebrada Ana Díaz, baja por esta hasta la carrera 78, punto de partida”[4]

Años más tarde. la creación de la Parroquia La Presentación de Nuestra Señora el 16 de septiembre de 1962 condujo a una nueva reforma de los límites parroquiales

PARROQUIAS QUE LIMITAN CON NUESTRA COMUNIDAD PARROQUIAL

NTRA. SRA. DEL ROSARIO. La América

18 de abril de 1898

NTRA. SRA. DEL CARMEN. San Javier.

8 de agosto 1951

EMAUS

7 de febrero de 1969

SAN JOSE DE CALASANZ

12 de septiembre de 1961

LA PRESENTACIÓN DE NUESTRA SEÑORA

16 de septiembre de 1982

ARZOBISPOS QUE HAN REGIDO LA ARQUIDIOCESIS DURANTE LA VIDA PARROQUIAL DE LA INMACULADA.

Excmo. Sr. Joaquín García Benítez

Arzobispo de Medellín entre 1942-1958

Decretó la construcción de la Parroquia.

Excmo. Sr. Tulio Botero Salazar

Arzobispo de Medellín entre 1958-1979

Erigió Canónicamente la Parroquia

Emmo. Sr. Card. Alfonso López Trujillo

Arzobispo de Medellín entre 1979-1990

Excmo. Sr. Héctor Rueda Hernández

Arzobispo de Medellín entre 1991-1997

Excmo. Sr. Alberto Giraldo Jaramillo

Arzobispo de Medellín entre 1997-2009

Excmo. Sr. Ricardo Tobón Restrepo

Arzobispo de Medellín 2009 - …

SACERDOTES QUE HAN EJERCIDO SU MINISTERIO

NOMBRE

MINISTERIO

INICIO

TÉRMINO

Pbro. Roberto María Tobón Arango

Párroco

1959

1980

Pbro. Mario Martínez Velásquez

Párroco

1980

1985

Pbro. Nelson Sierra Pérez

Párroco

1985

1986

Pbro. José Rodrigo Restrepo Rendón

Párroco

1987

1988

Pbro. Argiro de Jesús Ochoa Velásquez

Párroco

1988

1989

Pbro. Ernesto Villegas López

Párroco

1990

2007

Pbro. José Mauricio Vélez García

Párroco

2007

Enero 2013

Pbro. Jorge Alberto Yepes Garces

Párroco

2013

2017

Pbro. Jaime Alberto López

Párroco

2018

2019

Pbro. Jaime Humberto Henao Franco

Párroco

2019

Actualidad

El sentido cristiano y patriótico de nuestros vecinos convergieron en todos los habitantes de la comunidad; meses después de finalizada la construcción del Templo fue inaugurado el Monumento a la Patria, donde don Libardo Bedoya pronunció en su elocuente intervención la síntesis de nuestra unidad: “fue precisamente el espíritu de estas gentes pacíficas que recogió en una succión telúrica la fuerza para su indeclinable vocación a los valores eternos que constituyen el patrimonio espiritual del hombre. Dos monumentos se elevaron por su esfuerzo y decisión, la Iglesia y la Patria, frente a frente en una nobilísima conjugación de sentimientos que honra la parcela nativa[5]

Es una necesidad de la comunidad exaltar la labor de nuestros primeros habitantes, de su tenacidad, de su dedicación en lograr que hoy el barrio disfrute de buenos espacios para la educación, el sano esparcimiento y el encuentro con Dios. Fueron muchos los hombres y mujeres que dejaron a un lado el descanso y aportaron sus ahorros en la consecución de esta obra. Para todos, nuestra oración de gratitud, colocando en el corazón maternal de la Santísima Virgen María sus fatigas, sus vidas y sus méritos para que gocen de la paz que anhelaron y buscaron desde este Templo parroquial.

¿Sabía usted que?

¿El 8 de diciembre de 1854 el Santo Padre Pío IX proclamó el Dogma de la Inmaculada Concepción?

El Dogma se proclama Ex Cathedra, es decir, ¿desde la Cátedra de Pedro y reconoce la Infalibilidad Pontificia?

¿Con ocasión del centenario del Dogma, el Santo Padre Pío XII propuso el ‘Año Mariano’ y que éste motivó al presidente y al Municipio a donar los terrenos para nuestra Parroquia?

¿El Padre Alfonso Uribe Jaramillo, quien fuera después obispo de Sonsón-Rionegro sugirió el Nombre de la Inmaculada para esta naciente comunidad como medio para honrar a la Santísima Virgen María?

El nombre de La Inmaculada Concepción con que fue denominada la Parroquia fue abreviado por el actual, para diferenciarla de la Catedral Metropolitana que posee el mismo nombre?

¿La imagen de la Inmaculada Concepción que preside la entrada, fue hallada entre escombros cuando la comunidad recogía material para la construcción de su templo?

El reloj que está en la torre de la Parroquia fue adquirido el 19 de marzo de 1964 por la módica suma de $17. 500.oo por un grupo de benefactores.

¿La comunidad buscó intimidar a los prelados de la Arquidiócesis, considerando que si no autorizaban la construcción del templo colocarían en éste mismo lugar un burdel?


[1] Rendón P. María Cristina. La Floresta: jardín para un pastor. 1994.

[2] Recorte de prensa. del 22 de abril. no tiene el año de publicación.

[3] Este rescripto de la Santa Sede faculta al Párroco de La Inmaculada para que haga uso por 10 años, del Ornamento azul en las celebraciones Solemnes de La Virgen Inmaculada; esta dispensa preconciliar denota la rigidez que comprometía toda la liturgia.

[4] Decreto Arzobispal de 7 de febrero de 1969.

PARROQUIA LA INMACULADA – LA FLORESTA

ARQUIDIÓCESIS DE MEDELLÍN

HISTORIA DER LA PARROQUIA

INMACULADA CONCEPCIÓN

Hacia la década del 50, la denominada en su momento pequeña Villa del Valle de Aburrá, connotaba rasgos de ciudad próspera, surtida del asentamiento de pobladores fervorosos de esa Antioquia pujante que proyectaba para Medellín una visión de capital industrial, con identidad y arraigo cultural.

En el termómetro del tiempo, el pasado objeta la especulación, el presente la realidad y el futuro proyección; mucho se ha contado acerca de nuestra historia, de héroes y hasta enemigos de esta obra… Hoy nos esmeramos por dejar a un lado los recuerdos sueltos, las ideas de muchos y las contrariedades de otros y nos dejamos llevar por los recursos para compilar la historia tal como está escrita para ser contada

Esta zona de la ciudad, contemplaba una realidad muy rural en aquel momento, todo este territorio era un compendio de viviendas y terrenos, accesos aún difíciles con calles que confluían orientadas todas bajo el Templo erguido de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, construida en el siglo XIX y eregida como Parroquia el 18 de abril de 1898; para nuestro tiempo su Párroco era el Pbro. Darío Londoño L.

Si Medellín era una ciudad en progreso constante, la Arquidiócesis era conciente de la creciente población y de la necesidad inmediata de asistir a las almas que en ella habitaban, es por eso, que la misma Iglesia aprobaba con diligencia los estudios para el asentamiento de nuevos centros de culto con proyectos de parroquia, esto lo demuestra la labor pastoral de Mons. Tulio Botero Salazar, quien en su ministerio como Arzobispo de Medellín decretó la creación de 124 parroquias. Para este momento, la Floresta emergía como un barrio que, por su ubicación, fortalecía desde ya la intención de sus moradores, deseosos de tener cerca de sus viviendas un lugar de culto y oración, por ellos mismos anhelado

A mediados del siglo XX, el Municipio de Medellín otorgaba un conjunto de viviendas en el ‘barrio obrero la Floresta’ hacia 1943 que se proyectaba por todo San Juan y que por supuesto, estaban bajo la acogida espiritual de la Parroquia de la América que en su momento pastoreaba toda esta zona hasta la rivera del Río Medellín y que se prolongaba hacia las otras direcciones en igual proporción de espacio.

Era una zona progresista, de habitantes trabajadores todos, que vieron en poco tiempo otra hondonada de viviendas que fundamentaban el ‘barrio Popular Modelo’ en aquel 1948 y que hoy como ‘Barrio La Floresta’ son el referente de ubicación de nuestra Parroquia; estos hogares son los que limitan nuestro parque y que fueron adjudicados a docentes y empleados .

Con una mentalidad pujante, característica primordial de estos hombres de ayer, nuestro barrio se fortalecía en caminos, iluminación, educación, comunicaciones y por supuesto fe, gracias también a una zona en progreso que con monumentales obras facilitaron la inversión social; este aporte fundante en nuestro tema, ayudó a asumir la tarea de ubicar la casa de Dios en medio de sus hogares cristianos.

La distancia que había entre la Parroquia existente y los nuevos barrios condujo a establecer un lugar, ‘la ramada’ como era llamada para acoger a un sacerdote que nos alimentara con la Palabra y la Eucaristía. El sacerdote que nos acompañaba era acogido para la celebración y venían de los Padres Pasionistas, de Calasanz, o de la Iglesia de la América.

Estos nuevos habitantes, fortalecieron aun más su empeño por construir la Casa de Dios, por eso en 1949 don Antonio Villa conformó junto con otros vecinos el Centro Cívico de la Floresta posibilitando por parte del Municipio pernear al barrio de unos espacios para la configuración del Parque, la Escuela y la Iglesia.

Este Centro Cívico estableció unos comités de apoyo, entre ellos, el comité Pro-Templo que tenía como fin encomiable la tarea de realizar las actividades pertinentes para su construcción. De ahí, que como evento lucrativo asumió la venta de licor y comestibles pues cada fin de semana traía consigo un sinnúmero de productos ricos en su elaboración que eran consumidos íntegramente permitiendo recoger los fondos para su benéfico fin.

Famoso fue para alcanzar la obra, la fijación de un ‘Kiosko’ en el Parque, allí, aunque se reunía la gente de buenas costumbres y con sus familias compartían entre copa y copa fue oportunidad de un ataque casi ‘herético’, pues consideraban sus detractores que este lugar no era digno para los fines que se buscaban. Así encontramos un comunicado de un vecino de nuestra comunidad, el señor Octavio Restrepo Yepes quien le escribe al señor Arzobispo y al Secretario de Gobierno Municipal, considerando que las actividades que se han venido desarrollando en el sector con el fin de adelantar la construcción perjudican el orden moral señalando que “el vicio no es medio legítimo para financiar templos”; además apremia como la Junta recibe el arriendo de un Kiosco ubicado en el parque para financiar la obra y resalta que, escribe, buscando el “deseo que la santidad de una causa no siga siendo pretexto para entronizar el diablo en un barrio digno de mejor suerte”.

Este kiosko desapareció por orden del Dr. Julio Hincapié Santamaría quien actuando como secretario de Gobierno Municipal y ante un desorden público que se suscitó una noche, ordenó personalmente levantar este espacio del parque.

Los diversos comités se apropiaron de sus tareas buscando donaciones de entidades generosas y otros, buscando la manera de que sus proyectos fueran acogidos y las tierras adjudicadas.

Toda clase de actividades de buenas costumbres se llevaron a cabo: rifas, bazares, reinados y colectas que incrementaron significativamente los aportes

Una de las rifas más recordadas, fue la de la imagen de la Inmaculada Concepción que nos ha acompañado desde el inicio de esta comunidad; la actividad se propuso en tres ocasiones: la primera y la segunda no obtuvo ganador y en la tercera ocasión la boleta ganadora estaba a nombre de la Parroquia. Hasta ahora, la imagen acompaña a la comunidad en las festividades litúrgicas y los rosarios que se promueven en las fiestas patronales.

Para hacer realidad lo propuesto, el Centro Cívico en las personas de Arturo Carvajal y Libardo Bedoya invitaron al Arquitecto Gustavo Moreno Llano, vecino de la Comunidad, para que a título personal asumiera la tarea de levantar los planos y diseñar el Templo que ellos anhelaban; su única retribución sería la gratitud de todos y una recompensa eterna.

Para aquel momento la Arquidiócesis había establecido una comisión de Arte Sagrado que tenía la tarea de aprobar todo lo referente a las construcciones que se llevarían a cabo en la ciudad; esta comisión compuesta por clérigos, arquitectos y críticos de arte que era dirigida por Mons. Buenaventura Jáuregui, Obispo Auxiliar de Medellín en la época.

El sueño fue abrigado bajo una estructura armoniosa, “cuyo altar tenía una visibilidad incomparable, arcos que se abrirían ante los ojos de los vecinos como maravillosas puertas de acceso al paraíso; un templo con tres naves y una sólida torre que se elevaría sobre los tejados de este barrio”. Fue difícil acoger la propuesta del Dr. Moreno Llano pues en su primera sustentación fue señalada como ‘gótica’ y como no se ajustaba al criterio de la Comisión fue rechazada; este tropiezo frustró en un primer momento al Arquitecto a tal punto, que pretendió desistir de su intención y devolver al comité lo que hasta el momento tenía diseñado.

Esta situación no podía desanimar las intenciones de los moradores, quienes una vez más persuadieron a Don Gustavo para que acogiera las correcciones de la Comisión Eclesiástica y diseñara con las modificaciones el nuevo plano.

Ajustado a lo conveniente por parte de la Arquidiócesis y contrario a su voluntad, el Arquitecto presentó un nuevo diseño que comprometía los cambios sugeridos, pues según Él mismo señala: “me pedían cambiar completamente la expresión, el carácter del Templo, convertir los arcos en marcos arquitectónicos y modificar el ábside”. Con estos cambios fueron aprobados los planos y se dio comienzo a esta asidua tarea.

Para la construcción de la parroquia, los terrenos eran muy pronunciados en su altura, lo que procuró que fueran nivelados para su fin y que el Arquitecto considerara una estructura según las características del lugar.

El 18 de agosto de 1952 El Padre Gabriel Lalande M. le solicita al Señor arzobispo García Benítez que le permitiera orientar los destinos de la naciente comunidad.

El 26 de noviembre de 1952 el gobierno Eclesiástico de Medellín a través de la Cancillería, concede la licencia para dar inicio a la construcción del Templo.

“En la Arquidiócesis de Medellín, Parroquia de la América, Barrio de la Floresta, el día veintinueve de junio de mil novecientos cincuenta y tres, día de San Pedro y San Pablo, a las diez de la mañana, se llevó a efecto la ceremonia de Bendición de la primera piedra del Templo concedida por Letras Arquidiocesanas de 29 de mayo de 1953 que dicen textualmente: ‘Gobierno Eclesiástico. Arquidiócesis de Medellín. 29 de mayo de 1953. Señor Cura Párroco de La América: El Eximo. y Rvdmo. Señor arzobispo después de considerar maduramente las cosas y consultando el caso con su Exmo y Rvmo Obispo Auxiliar y Vicario General, ha resuelto conceder, como de hecho concede por medio de las presentes letras, la licencia canónica requerida para la construcción del Templo de La Floresta, como filial de la América. Es entendido que tanto la construcción del Templo, como la Junta Directiva y toda función religiosa que se haga en el sitio de la construcción, quedan bajo la inmediata dirección, vigilancia y responsabilidad del Sr. Cura de la América. –Dios guarde a Ud.- (Fdo). Francisco A. Duque. Pbro. Oficial de la Arquidiócesis’.

Firman esta Acta memorable los representantes de la Curia Arquidiocesana, el Sr. Cura Párroco de la América. los H. miembros de la junta Pro-Templo de LA INMACULADA CONCEPCIÓN, los padrinos de la ceremonia y todos los vecinos del barrio que asisten y han colaborado a la realización de esta obra piadosa”.

Rúbricas:

P. Darío Londoño L.

Cura de la América y delegado

Para la colocación de la primera piedra.

Mario Díez

J. de los Ríos M. Stella de Moreno Damián Ramírez Gómez

Fabiola de los Ríos

El Santo Padre Pío XII convoca el Año Mariano de 1954 para celebrar el centenario del Dogma promulgado por su predecesor Pío IX y bajo este presupuesto, se hace un enérgico llamado para que la comunidad se una a darle vida al Templo que llevaría la advocación de la Madre de Dios bajo la Inmaculada Concepción.

Los mismos medios de comunicación reseñaron la obra iniciada, señalando que era “una arquitectura moderna original en la que la fachada es el producto espontáneo del desarrollo de la planta. Pero a pesar de sus líneas modernas no se perdió el sentido ‘cristicéntrico’ de la arquitectura clásica religiosa”

Cuando el Municipio accedió a donar los terrenos adjudicando donde hoy se encuentra la I. E. Santa Rosa de Lima para la construcción del Templo, pero por las deliberaciones de la comunidad llevaron por su deseo a que la Iglesia fuera construida en el espacio que hoy ocupa y que limita con el Parque que nos acompaña.

Todos los vecinos acudieron a la consecución de material traído de las quebradas cercanas. La construcción de la Parroquia tuvo su empuje los días sábados; ese día se congregaba toda la comunidad desde temprana hora y en torno a múltiples actividades contando con la colaboración incluso de los reclusos de la penitenciaria que en aquel momento estaba ubicada en la Ladera y alrededor del fogón de sus matronas, trabajaban arduamente mientras ellas hacían sus deliciosos sancochos para compensar la ardua jornada alcanzada.

En nuestra historia siempre se ha reseñado como acción prodigiosa que en una de esas jornadas que buscaba traer material de playa para la obra, entre los escombros cerca al Aeropuerto Olaya Herrera se encontrara la imagen de la Inmaculada Concepción; este hallazgo fue tomado como un signo que motivó aún más a la comunidad que con un despliegue la recibió y que hoy por hoy nos acompaña en nuestra parroquia donde está ubicada en el frontis del Templo parroquial.

De igual manera, la parroquia adquirió el 19 de marzo de 1964 el Reloj de la Torre por un valor de 17. 500.oo y que fue elaborado por el Taller de Mecánica Industrial San Rafael propiedad del señor Juan de Jesús Arias J.

Este reloj con un plano de 4 caras redondas y de 1.20mts de diámetro fue adquirido gracias a los aportes del Padre Tobón Arango y los señores Pedro Pablo Aguirre y José Miguel Botero, éste último administrador de ‘Asignación Cardona’.

El 20 de enero 1954 el Comité Pro-Templo le envía una misiva al señor Arzobispo Joaquín García Benítez para que proporcione un sacerdote “que oficie el Santo Sacrificio de la Misa por lo menos cada ocho días y para que colabore con la junta en los menesteres relacionados a la construcción”.

Esta comunicación enviada por Juan C. Ochoa Ospina quien actuaba como Mayordomo, provocó que hubiera una respuesta desesperanzadora por la Arquidiócesis que con el comunicado expedido el 27 de enero de 1954 canceló la licencia para la construcción del Templo señalando como causales:

1. No poseer la Arquidiócesis la Escritura del terreno.

2. La cercanía entre la parroquia de La América y el proyecto de La Inmaculada.

3. La carencia de sacerdotes.

4. El deber de beneficiar toda una comunidad, no algunos feligreses.

El 01 de febrero de 1954 El Centro Cívico La Floresta remite a Mons. García Benítez una carta donde se excusan de la solicitud presentada por la Junta Pro Templo y respaldada por ellos y pone a consideración del Señor Arzobispo el no contemplar las cartas que le fueron remitidas con ese fin.

Ésta disculpa haya respuesta de manera inmediata por medio de las autoridades eclesiásticas que en carta del 3 de febrero faculta la continuidad de los trabajos de construcción, “pero con la expresa condición de que se considere iglesia filial de la parroquia de La América, de que no se abriguen esperanzas de que tal Templo pueda erigirse en parroquial y de que no se exija sacerdote desde ahora…además del sometimiento en todo a las indicaciones del señor Cura Párroco de La América.

Con base en la información dada por el Padre Darío Londoño, la Arquidiócesis el 9 de febrero de 1954 desaprueba por medio de una comunicación el haberse celebrado la eucaristía sin permiso del párroco contrariando las normativas dadas por la Curia; sobre éste mismo tema la Iglesia señala el 27 de abril en una carta enviada a la Junta Pro Templo y al Párroco de la América, que solo a éste último “le corresponde exclusivamente disponer cómo deben prestarse los servicios espirituales, en qué días y por cuáles sacerdotes”, advirtiendo igualmente que de no estar conformes con esa disposición se cancelaría definitivamente las licencias a este Templo.

EL NAZARENO FUE DONADO POR FRANCISCO ARISTIZBAL OROZO

Gobierno Eclesiástico

Arquidiócesis de Medellín

NOS JOAQUIN GARCIA

POR GARCIA DE DIOS Y VOLUNTAD DE LA SANTA SEDE APOSTOLICA

ARZOBISPO DE MEDELLIN

CONSIDERANDO:

Que los vecinos del Barrio denominado “LA FLORESTA”, situado en jurisdicción de la Parroquia de La América, han elevado a Nos una respetuosa y razonada solicitud en el sentido de que permitamos la construcción de un Templo en el sector aludido.

Que consideramos convenientes para la gloria de Dios y bien de las almas acceder a lo pedido, en vista del crecimiento de la población en el punto mencionado.

Que el Municipio de Medellín ha ofrecido el terreno necesario para dicha construcción, terreno que está ubicado en la carrera 87 entre las calles 45 y 46.

Que, de acuerdo con el canon 1162 del derecho Canónico, hemos oído el parecer favorable de los señores Curas de la América y de Nuestra Señora del Carmen, que son los vecinos al sitio en que se ha de construir el templo.

DECRETAMOS

1º.- Constrúyase un templo con carácter de oratorio público en el lugar mencionado.

2º.- Dedíquese un templo en mención a la gloriosísima Virgen María para honrar el privilegio de su Inmaculada Concepción.

3º.- Dicho templo tendrá el carácter de iglesia filial de la Parroquia de La América.

4º.- El presente Decreto sólo surtirá efecto el día que se haya hecho y firmado la escritura correspondiente por parte del Municipio de Medellín a la Parroquia de La América, en la persona del señor Mayordomo de Fábrica de la misma.

Comuníquese y publíquese.

Dado y firmado por Nos, en Medellín, a once de junio de 1952.

+ JOAQUÍN GARCÍA BENITEZ

Arzobispo de Medellín

P. Félix Mejía

Canciller

Si en una de las comunicaciones del Gobierno de la Arquidiócesis se manifiesta el temor de que “el terreno en que se proyecta construir el templo apenas ha sido destinado por el Municipio para tal fin, pero que la Arquidiócesis no adquiere del Municipio la Escritura correspondiente de donación”, el señor Presidente de la República, Dr. Gr. Gustavo Rojas Pinilla por Decreto No 0517 del 19 de Febrero de 1954 considerando el deseo de apoyar la misión de la Iglesia y la Celebración del Año Mariano autoriza al Alcalde de Medellín en su artículo segundo para ceder los terrenos que comprenden la construcción del Templo; dicha cesión se lleva a cabo por parte del sr. Alcalde de la Ciudad Dr. Darío Londoño Villa y del Personero Dr. Jesús María Restrepo Barrientos a la Arquidiócesis de Medellín, representada por su Arzobispo a través de Escritura Pública 1081 del 4 de octubre de 1954 de la Notaría Sexta de la Ciudad.

Con los terrenos ya definidos en Propiedad, el Señor Arzobispo erige canónicamente la Parroquia por medio de Decreto No 74 del 15 de febrero de 1959 y que reza:

GOBIERNO ECLESIÁSTICO

Arquidiócesis de Medellín

NOS TULIO BOTERO SALAZAR

POR GARCIA DE DIOS Y VOLUNTAD DE LA SANTA SEDE APOSTOLICA

ARZOBISPO DE MEDELLIN

CONSIDERANDO

a). Que el aumento de población en el sector de “La Floresta”, jurisdicción de la Parroquia de La América, exige la desmembración de su territorio y la creación de una nueva feligresía, para la mejor administración de los santos Sacramentos.

b). Que lo anterior es causal suficiente, según el derecho canónico en sus cánones, 1427, 2 y 476, 1, para exigir nuevas Parroquias.

c). Que hemos oído el parecer favorable de nuestro Venerable Capítulo Metropolitano y de los Párrocos respectivos a quienes afecta la nueva creación.

DECRETAMOS

Artículo 1º.- En virtud de la autoridad ordinaria que compete al Arzobispo de Medellín, créase la Parroquia de “La Inmaculada Concepción” en el barrio “La Floresta” de La América.

Artículo 2º.- La nueva Parroquia tendrá como territorio propio el comprendido dentro de los límites siguientes: ‘Tomando como punto de partida el puente sobre “la Hueso” en la calle 45C, ésta a todo lo largo hasta encontrar la 80, frente a un costado del “Zacatín” (aquí se termina la 45C), siguiendo la 80 hasta encontrar el puente sobre “La Hueso”, éste abajo hasta la 78, por éste hasta la 50, o Avenida Colombia, frente a la Cuarta Brigada. Por esta 50 arriba hasta la 81B que es la que pasa frente al Colegio Calasanz (que dando éste de la Parroquia de Santa Rosa) y que termina en el tope con la quebrada “La Hueso” y ésta arriba hasta el punto de partida’.

Artículo 3º.- Queda segregado de esta manera el territorio que fijan los límites anteriores, de las respectivas jurisdicciones.

Artículo 4º.- Nómbrase como Vicario Ecónomo con todas las facultades del Derecho, al Sr. Pbro. D. Roberto María Tobón.

Artículo 5º.- Publíquese en el órgano oficial de nuestra Arquidiócesis y léase a los fieles de la nueva feligresía.

Dado y firmado por Nos, sellado con nuestro sello y refrendado por nuestro secretario, a los quince días del mes de febrero de 1959, segundo de nuestro Gobierno.

+ TULIO BOTERO SALAZAR

Arzobispo de Medellín

El señor Arzobispo tuvo a bien encomendar esta Parroquia al Rvdo. Padre Roberto María Tobón Arango quien desde el 29 de agosto de 1959 hasta el 4 de junio de 1980 acompañó espiritualmente y dio unidad a la Inmaculada; por espacio de 21 años éste Bellanita, formado y ordenado en el Seminario Conciliar de Medellín y empírico músico, nutrió de amor a esta comunidad y fortaleció bloque por bloque su fundamentado arraigo religioso.

La comunidad lo acogió con benevolencia, manifestándole su cercanía y el acompañamiento en lo que el Pastor hiciera por la comunidad; después de hablarles a todos, el Padre Tobón sólo les dijo: “que estas manifestaciones no sean de un Domingo de Ramos, para transformarlo luego en Viernes de Pasión”. El Padre Roberto Tobón acompañó nuestra comunidad durante más de dos fervientes décadas.

El Centro Cívico conformado para adelantar el progreso del barrio por Don Antonio Villa y que fue acompañado por innumerables personas como los señores Juan C. Ochoa, Luis Norberto Escobar, Matías Mejía, Luis Naranjo, José Agudelo, Tulio Jaramillo, Luis Eduardo Berrío, Arturo Echeverri, Jesús Salazar, Federico Rippe, Horacio Gil, Gabriel Restrepo Moreno, Alberto González entre otros y muchas mujeres que desde sus hogares aportaron igualmente para todo este derroche de caridad y fervorosidad. Fue finalmente disuelto al considerar que sus metas ya estaban realizadas

En el archivo parroquial encontramos este documento remitido de la Santa Sede:

GOBIERNO ECLESIÁSTICO

Arquidiócesis de Medellín

Medellín, 12 de junio de 1959

Estimado Padre:

Me permito transcribirle el rescripto recibido de la Sagrada Congregación de Ritos a favor de su Parroquia:

“Prot. num. M. 61/959. Quum hodiernus Parochus ecclesiae appellatae ‘La Inmaculada’, archidioceseos Medellen in Columbia a Sanctissimo. Domino Nostro Joanne Papa XXIII privilegium humillime petierit, quo in preadicta ecclesia sacra paramenta caerulei coloris adhiberi possint, quoties celebratur Missa Inmaculatea Deiparae Conceptionis; Sacra Tiuum Congregatio, utendo facultatibus sibi specialiter a Sanctissimo eodem Domino nostro tributis, benigne annuit juxta preces ad proximum decennium: hac vero sub conditione, ut exhibeatur praesens Indultum ante suma executionem in Cancellaria Curiae Ecclesiasticae Medellensi. Contrariis non obstantibus quibuscunque. Die 30 majii A. d. 1959. Henricus Dante”.

Afectísimo Prelado,

+ TULIO BOTERO SALAZAR

Arzobispo de Medellín

_________________________.

Al Señor Pbro.

D. Roberto Tobón

Vicario Ecónomo de LA INMACULADA (La América),

Por Decreto Arzobispal del 7 de febrero de 1969, el Señor arzobispo reformó los límites de esta Parroquia junto con la de las parroquias San José de Calasanz, Santa Rosa de Lima debido a la erección canónica de la Parroquia Emaús,

El Decreto en su Art. 4 señalaba: “Modificase los límites de la Parroquia No 48 La Inmaculada en la forma siguiente: Limite Oriental: por la carrera 78 desde el Canal de la quebrada Ana Díaz hasta el Canal de la quebrada ‘La Hueso’. Límite Norte: Por el Canal de La Hueso desde la carrera 78 hasta la carrera 45A Límite Occidental: Por la carrera 45A desde el canal de la Hueso hasta la carrera 84. Límite Sur: Por la carrera 84 desde la carrera 45Ahasta la carrera 45AA. Por ésta hacia el sur hasta la carrera 80, por la 80 hacia el Oriente hasta la calle 45F, ésta al canal de la Quebrada Ana Díaz, baja por esta hasta la carrera 78, punto de partida”

Años más tarde. la creación de la Parroquia La Presentación de Nuestra Señora el 16 de septiembre de 1962 condujo a una nueva reforma de los límites parroquiales

PARROQUIAS QUE LIMITAN CON NUESTRA COMUNIDAD PARROQUIAL

NTRA. SRA. DEL ROSARIO. La América 18 de abril de 1898

NTRA. SRA. DEL CARMEN. San Javier. 8 de agosto 1951

EMAUS 7 de febrero de 1969

SAN JOSE DE CALASANZ 12 de septiembre de 1961

LA PRESENTACIÓN DE NUESTRA SEÑORA 16 de septiembre de 1982

ARZOBISPOS QUE HAN REGIDO LA ARQUIDIOCESIS DURANTE LA VIDA PARROQUIAL DE LA INMACULADA.

Excmo. Sr. Joaquín García Benítez Arzobispo de Medellín entre 1942-1958

Decretó la construcción de la Parroquia.

Excmo. Sr. Tulio Botero Salazar Arzobispo de Medellín entre 1958-1979

Erigió Canónicamente la Parroquia

Emmo. Sr. Card. Alfonso López Trujillo Arzobispo de Medellín entre 1979-1990

Excmo. Sr. Héctor Rueda Hernández Arzobispo de Medellín entre 1991-1997

Excmo. Sr. Alberto Giraldo Jaramillo Arzobispo de Medellín entre 1997-2009

Excmo. Sr. Ricardo Tobón Restrepo Arzobispo de Medellín 2009 - …

SACERDOTES QUE HAN EJERCIDO SU MINISTERIO

NOMBRE MINISTERIO INICIO TÉRMINO

Pbro. Roberto María Tobón Arango Párroco 1959 1980

Pbro. Mario Martínez Velásquez Párroco 1980 1985

Pbro. Nelson Sierra Pérez Párroco 1985 1986

Pbro. José Rodrigo Restrepo Rendón Párroco 1987 1988

Pbro. Argiro de Jesús Ochoa Velásquez Párroco 1988 1989

Pbro. Ernesto Villegas López Párroco 1990 2007

Pbro. José Mauricio Vélez García Párroco 2007 Enero 2013

Pbro. Jorge Alberto Yepes Garces Párroco 2013 2017

Pbro. Jaime Alberto López Párroco 2018 2019

Pbro. Jaime Humberto Henao Franco Párroco 2019 Actualidad

El sentido cristiano y patriótico de nuestros vecinos convergieron en todos los habitantes de la comunidad; meses después de finalizada la construcción del Templo fue inaugurado el Monumento a la Patria, donde don Libardo Bedoya pronunció en su elocuente intervención la síntesis de nuestra unidad: “fue precisamente el espíritu de estas gentes pacíficas que recogió en una succión telúrica la fuerza para su indeclinable vocación a los valores eternos que constituyen el patrimonio espiritual del hombre. Dos monumentos se elevaron por su esfuerzo y decisión, la Iglesia y la Patria, frente a frente en una nobilísima conjugación de sentimientos que honra la parcela nativa ”

Es una necesidad de la comunidad exaltar la labor de nuestros primeros habitantes, de su tenacidad, de su dedicación en lograr que hoy el barrio disfrute de buenos espacios para la educación, el sano esparcimiento y el encuentro con Dios. Fueron muchos los hombres y mujeres que dejaron a un lado el descanso y aportaron sus ahorros en la consecución de esta obra. Para todos, nuestra oración de gratitud, colocando en el corazón maternal de la Santísima Virgen María sus fatigas, sus vidas y sus méritos para que gocen de la paz que anhelaron y buscaron desde este Templo parroquial.

¿Sabía usted que?

● ¿El 8 de diciembre de 1854 el Santo Padre Pío IX proclamó el Dogma de la Inmaculada Concepción?

● El Dogma se proclama Ex Cathedra, es decir, ¿desde la Cátedra de Pedro y reconoce la Infalibilidad Pontificia?

● ¿Con ocasión del centenario del Dogma, el Santo Padre Pío XII propuso el ‘Año Mariano’ y que éste motivó al presidente y al Municipio a donar los terrenos para nuestra Parroquia?

● ¿El Padre Alfonso Uribe Jaramillo, quien fuera después obispo de Sonsón-Rionegro sugirió el Nombre de la Inmaculada para esta naciente comunidad como medio para honrar a la Santísima Virgen María?

● El nombre de La Inmaculada Concepción con que fue denominada la Parroquia fue abreviado por el actual, para diferenciarla de la Catedral Metropolitana que posee el mismo nombre?

● ¿La imagen de la Inmaculada Concepción que preside la entrada, fue hallada entre escombros cuando la comunidad recogía material para la construcción de su templo?

● El reloj que está en la torre de la Parroquia fue adquirido el 19 de marzo de 1964 por la módica suma de $17. 500.oo por un grupo de benefactores.

● ¿La comunidad buscó intimidar a los prelados de la Arquidiócesis, considerando que si no autorizaban la construcción del templo colocarían en éste mismo lugar un burdel?